Alegremente presentes:

May 6, 2020

 “Que el Dios de la esperanza los llene de alegría y de paz en la fe”. (Romanos 15, 13) 

Estimados hermanos y hermanas en Cristo,

Luego de mucha oración y de una meticulosa consideración de las directrices y recomendaciones del gobierno local y los funcionarios de la salud pública, me complace anunciarles que comenzaremos lentamente el proceso de regresar a la  celebración pública de la isa en la Diócesis de St. Petersburg.


Efectivo el lunes 11 de mayo la celebración pública de la Misa diaria será permitida nuevamente. Yo rezo para que, ya celebremos la Misa todos congregados físicamente o desde el hogar por razones de salud, permanezcamos unidos en presencia del Señor con nuestra oración, nuestra alabanza y nuestro servicio.


Como ya sabemos, entrar a lugares públicos conlleva un gran riesgo durante esta pandemia. Por tal razón se recomienda a los que estén enfermos, a los ancianos y a las personas vulnerables a causa de su salud, que permanezcan en sus hogares.

Sin embargo, si puedes ir a Misa diaria, notarás que se han tomado muchas precauciones para reducir la posible propagación del COVID-19 en nuestras iglesias.

Por ejemplo, insistiremos en el distanciamiento físico de las personas que no viven en el mismo hogar, en sólo permitir un 25% del cupo total de las iglesias y salones parroquiales, y recomendaremos encarecidamente el uso de mascarillas; tampoco se pasará la canasta de la ofrenda monetaria. Además se prohibirá cualquier contacto físico, como en el momento del signo de la paz y darse las manos durante el Padrenuestro; también se eliminará el uso de los himnarios. He preparado guías y recursos para ayudarles a conocer qué esperar al regresar a la iglesia.

Si todos ponemos de nuestra parte nuestra celebración será jubilosa, aun ajustándonos a estos cambios. En este momento histórico tenemos que hacer todo lo necesario para respetar la vida que Dios le ha dado a cada persona y actuar con caridad por el bienestar del prójimo.


Por favor, tengan presente que habrán algunas parroquias de nuestra diócesis que quizás no estén aún preparadas para reanudar la celebración de las Misas diarias el 11 de mayo debido a sus circunstancias particulares. Seamos comprensivos acerca de los retos que podrían enfrentar estas comunidades. La paciencia y la oración son necesarias para poder navegar por esta transición y volver a celebrar públicamente la Misa. Éstos son ciertamente tiempos extraordinarios, y es con una gracia y amor extraordinarios que juntos saldremos adelante, unidos en Cristo.

Con respecto a la Misa dominical, la dispensa de la obligación de ir a Misa aún está y continuará vigente hasta nuevo aviso. Aún no he determinado una fecha para la reanudación de las Misas dominicales con la asamblea presente, pero espero que para Pentecostés nuestra comunidad pueda una vez más reunirse para la celebración pública de la Misa. Hasta entonces les invito a continuar orando y participando en la Misa dominical en línea o por la televisión, si les fuese posible.

Que el amor y la misericordia de Jesucristo, y la bendición de Dios todopoderoso esté con ustedes hoy y siempre.

Cordialmente en Cristo,
Reverendísimo Gregory Parkes
Obispo de St. Petersburg